|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Sábado, 21 Noviembre 2009 |
|

Hoy me pregunto varias cosas.
¿Cómo nos encontramos con nuestras emociones que surgen en la vida diaria? ¿Cómo nos encontramos con el temor, el vacío, la soledad, la ira y la preocupación? La mayoría de las personas que conozco se encuentran con ellos como invitados no desados.
Ay Dios mío, ahí está el Sr. Temor de nuevo. Le dije que se mantuviera alejado pero ahí está. ¡Ay no!
Les damos un portazo en la cara a las emociones no deseadas. Damos patadas en el suelo como niños pequeños esperando que se vayan. Y a veces parece funcionar un tiempo. Pero siempre regresan.
Parecen querer algo de nosotros. Pero, ¿qué es?
En realidad, acabo de pasar una fase con nuestro perro, Noah, en la que él siempre llegaba y aullaba justo cuando estaba en medio de escribir algo interesante. Y una parte de mí decía: ¡Ahora no! Regresa después. Pero esto es algo que él no comprende fácilmente. Simplemente seguía aullando.
Finalmente algo dentro de mí me dijo: Álzalo y abrázalo un momento. Así que respiré profundamente y simplemente lo abracé un momento. Fue asombroso. Este momento de paz y quietud en realidad fue bueno para mí, también. Me desaceleré. Y Noah parecía necesitar una sensación de conexión.
Yo sé que los animales no entran en estas energías más orientadas hacia la mente como lo hacemos nosotros. Así que cuando la familia entera está trabajando en esta cosa de la computadora puede parecerle a él que ninguno estamos ahí. Así que él llega y nos pide que le ayudemos a sentirse conectado de nuevo. A sentirse seguro y en casa.
Después de casi dos minutos él regresó a su lugar y empezó a jugar con su bola. Así que todo lo que se requirió fueron dos minutos.
Cuando lo escuché aullar la primera vez mi mente de repente me mostró esta horrible imagen donde nunca podría escribir de nuevo, sino que tenía que pasar todo mi tiempo sentada con un perro que aullaba. Por siempre jamás.
Entonces la mente miente. Nos dice, que si abrimos la puerta y nos encontramos con nuestros sentimientos - nuestra pareja, o incluso nuestros hijos – ellos nos abrumarán.
Y en realidad es lo contrario. Tendemos a salirnos del equilibrio, cuando comenzamos a evadir nuestros propios sentimientos. Entre más luchemos contra ellos, más espeluznantes se vuelven.
Así que esto es importante.

Yo decido cómo encontrarme con mis emociones. Yo decido si abro la puerta y me encuentro con ellos o les doy un portazo en la cara porque mi mente me dice que así lo haga. Y esta no es una decisión única. Me tengo que maravillar con las personas que me dicen: Hace meses decidí que quiero vivir con mi alma. Y yo digo: Maravilloso. Para mí, tengo que tomar esta decisión todos los días, cada minuto, con cada respiro que tomo. Porque cada respiro es otra decisión de estar con mi alma.
¿Alguna vez te has detenido a preguntarle a la emoción que está surgiendo lo que quiere de ti? Cuando damos el portazo es bastante difícil entender por qué vienen a nosotros.
¿Qué quiere el Sr. Temor? ¿Qué tengo yo, que el Sr. Temor no tiene?
El Sr. Temor viene a mí, porque yo sé dónde vive mi alma. Y él no lo sabe.
Así que toca el timbre de mi puerta y él está un poco empolvado y se ve un poco andrajoso. Cuando me detengo el tiempo suficiente para escuchar su pregunta, lo puedo ayudar. Porque yo sé dónde vive mi alma. No sé esto en mente. No le puedo dar palabras elaboradas y grandes explicaciones. Pero lo que puedo hacer es tomar respiraciones lentas y suaves hasta que sienta el amor de mi alma.
El Sr. Temor se está emocionando. Eso es. Quiero eso. Ese sentimiento cálido y hermoso, esto es el Hogar. Quiero ir allí.
Está bien Sr. Temor, puedes montarte en mi respiración, directo a mi alma. Y ahí se va, respiro a respiro, disolviéndose en calidez y felicidad. Casi puedo escucharlo gritar: Estoy en casa. Gracias a dios. Lo encontré.
Y me hace sonreír sentir el amor de mi propia alma irradiando a través de mí. No hay nada más conmovedor que sentir a nuestra alma dándole la bienvenida a un hijo perdido. A ella realmente le hacía falta el Sr. Temor. Y ella seguía buscándolo, esperándolo a que volviera a casa.
Así que cuando las personas me preguntan cuándo se detiene esta cosa de la integración, no sé qué decir. Me encanta, que cada día más de mí logra volver a casa. Más de mí es amada y se conecta a mi alma. ¿Realmente es tan malo? ¿Es tan malo concederle el mismo amor a toda yo?
No lo creo.
Entonces sigo encontrándome con mis emociones, mis muchos lados. Día tras día llegan a mi puerta. ¿Eres tú la dama que sabe dónde vive el alma? Y a veces les tengo miedo un momento, porque ellas han viajado tan lejos y están tan agotadas y sucias. Pero entonces puedo sonreírles y decir: Sí, soy la dama que conoce al alma. Pronto volverás a casa.
Traducido por Maribel González –
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Image: idyguy Website: www.idyguy.com |
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Martes, 10 Noviembre 2009 |
|
Traducido por Maribel González –
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
El fin de semana pasado hicimos un seminario con las energías de Yeshua y María Magdalena. El sitio que elegimos – un pueblo pequeño y pintoresco con una energía espiritual hermosa - fue ideal. La mayoría de los que atendieron podían hospedarse en el hotel donde tuvimos el seminario, así que hubo bastante tiempo para charlar y estar juntos durante las comidas.
Fue bastante increíble para mí canalizar estas dos energías. Me preguntaba con antelación cómo funcionaría. Pero cuando empezamos y la energía comenzó a fluir todas mis preguntas simplemente se evaporaron. A mi me encanta la energía de María Magdalena. Ella tiene esta energía femenina poderosa y honesta – como una energía de otro tiempo. Me recuerda a la tierra, a la gentileza, la sabiduría y el amor, todo a la misma vez.
Tanto Yeshua como María parecían tan contentos de poder enseñar juntos. Más de una vez tuve lágrimas en los ojos sólo porque su amor es tan extra dulce y especial.
Nuestro grupo estaba tan abierto e interesado en fusionar lo femenino y lo masculino – pero también el alma con la energía humana -. Donde sea que vayamos – este es nuestro tema esencial -. Y estoy tan feliz de poder compartir esto con otros.
Tuvimos un montón de personas nuevas que estuvieron con nosotros por primera vez y me conmovió cuando comentaron que nuestros seminarios fueran tan “humanos”. Ellos me contaron sobre experiencias con seminarios espirituales donde el aspecto humano de la vida se olvidaba totalmente y que se iban a casa sintiéndose vacios y solos. Yo amo a mi sí mismo humano – entonces es normal para mí reírme y compartir historias acerca de mí misma -.
Fue un fin de semana hermoso. Y ahora disfruto de mis dos días libres para relajarme e integrar todas las dulces energías que llegaron.
Espero que se sientan bien y se cuiden mucho,
Lea |
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Jueves, 29 Octubre 2009 |
|

Traducido por Maribel González –
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
A veces hay momentos en que sabemos que necesitamos un poco de tranquilidad, o un poco de calidez, o simplemente un poco de comprensión compasiva, sin embargo parecemos incapaces de conseguirlo. No tomamos los cinco minutos, o hacemos la taza de té ni nos quedamos quietos. Sabemos que necesitamos algo, pero simplemente no respondemos a nuestra propia necesidad. ¿Por qué no lo hacemos?
Hay muchas razones. La mayoría de las personas han sido criadas con la creencia de que es una señal de debilidad necesitar algo en modo alguno. Escuchamos a nuestros padres hablar dentro de nosotros. ¡Quieres descansar otra vez, niña vaga! Acabas de tomarte una taza de té, ¿por qué necesitas otra? No seas tan mariquita y deja de quejarte.
Cuando escuchamos estas voces, nos detenemos. De repente, ya no estamos tan seguros si un descanso es lo adecuado. Hasta la taza de té ya no suena tan deliciosa. Titubeamos y dudamos de nosotros mismos. En la mayoría de los casos estas conversaciones ocurren inconscientemente, entonces ni siquiera nos damos cuenta que las tenemos.
A veces hasta tratamos de engañarnos, así como lo hicieron nuestros padres. ¿Alguna vez deseaste un juguete específico y acabaste obteniendo una versión más barata que simplemente no era lo mismo? Pero tus padres insistieron: Es lo mismo. Pero en tu corazón sabías que no lo era. Entonces cuando anhelamos un trozo de chocolate y en cambio nos damos una galleta saludable – simplemente no es lo mismo -. Tratamos de engañarnos, porque le tenemos pavor a nuestras propias necesidades.
Quizás con los años continuamos en un viaje más espiritual y de repente etiquetamos a nuestras necesidades como Ego. El Ego malo quiere un poco de atención. El Ego malo quiere descansar otra vez. El Ego malo quiere un poco de calidez y más galletas. ¡Ego malo!
Muchas mamás me han contado que a menudo dejan a sus bebés llorar porque de no ser así los malcriarías. Ella tiene que aprender que no puede tener lo que quiere. Entonces el bebé sigue llorando. Y ellos aprenden que vivir esencialmente significa dolor, anhelar algo desesperadamente – pero nunca obtenerlo -. La lógica de dejar a los bebés llorar podría funcionar. El bebé podría rendirse y dejar de mostrarnos lo que realmente necesita. Y treinta cinco años después tenemos a un adulto que no confía, que no puede recibir. Aprendimos a desconectarnos de nuestras necesidades.
Hasta que comenzamos a reconectarnos con nuestra alma.
Nuestra alma es la mamá suave, paciente y abundante que nunca tuvimos. Ella tiene una abundancia de tiempo, comprensión y amor que nos espera. A ella le encanta ayudarnos a recibir. A ella le encanta mostrarnos que nuestras necesidades no son algo extraño y engañoso, sino que son sinceras y que nos conducen en el sendero de nuestra alma. Si tienes esta clase de mamá, es divertido tener necesidades. Ella ya sabe lo que necesitas incluso antes de darte cuenta. Simplemente tienes que recibir. |
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Sábado, 24 Octubre 2009 |
Traducido por Maribel González –
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Mientras trabajaba con una clienta, me escuché diciendo: Ves, ahora estás cambiando tu pasado. Ella tuvo una infancia atroz y ha tenido grandes problemas con su cuerpo desde entonces. Nunca hubo suficiente amor y quietud para que ella realmente pudiera conectarse con su cuerpo. Hasta ahora. Ahora ella está respirando y recibiendo el amor de su alma todos los días.
A través de la respiración de este amor, sus aspectos que habían sido alejados pueden fundirse y regresar a casa. Mientras respiraba con ella se dio cuenta de lo mucho que está cambiando su vida. Hasta ahora ella había sido una mujer con una niñez atroz que llevaba consigo sus aspectos y que tenía problemas con su cuerpo. Al empezar a recibir amor ella poco a poco sanaba sus aspectos y su cuerpo. Se convertiría en una persona diferente.
No tenemos que permanecer atascados con lo que sucedió en nuestra niñez. Ya no tenemos que aceptar más estas heridas y dificultades como parte de nuestra personalidad. Podemos reinventar quienes somos.
Soy amada. Soy una hija feliz de mi alma. Recibo su amor todos los días. Estoy bien sustentada y contenta.
Así que en mi opinión sí que podemos cambiar nuestro pasado. Podemos crear y recrear nuestra vida todos los días.
Mientras más y más personas empiezan a cambiar su pasado, hasta la ciencia está poniéndose al día. Encontré un gran artículo de Deepak Chopra sobre este tema. La ciencia todavía está insegura y es imprecisa pero nos muestra que la consciencia está cambiando. |
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 18 Octubre 2009 |
Traducido por Maribel González –
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Todos tenemos cosas a las cuales nos aferramos. Algunas cosas ya no son útiles para nosotros, pero seguimos quedándonos con ellas. Como viejos hábitos o conocidos a los que nos sentimos presionados a llamar cada dos semanas aunque no tengamos nada que decirles. A veces incluso son las cosas que se amontonan en nuestro escritorio o en nuestro sitio para guardar cosas. Muchas personas me dicen que ellas tratan desesperadamente de soltar ciertas cosas. Yo trato de soltar mi relación pasada. Yo trato de soltar mi hábito de juzgarme. Quiero dejar de fumar y de tomar y de trabajar tanto. Pero simplemente no funciona. Todavía me agarro a ello.
El método más común para soltar es intentar hacerlo a la fuerza. ¿Cuántas personas conoces que dejaron de fumar? ¿Y cada cuánto paran? Una vez al año, o cada dos semanas tienen esta intensa sensación de vergüenza y tratan de convencerse a sí mismos: Esta vez venceré este hábito. Esta vez seré fuerte. Esta vez, de verdad pararé. Pero forzarte a ti mismo realmente nunca funciona.
¿Alguna vez en verdad has visto a alguien que perdió mucho peso a la fuerza? ¿Notaste lo hambrientos y lo vacíos que se veían? De seguro te deslumbraron con verse diferentes y usar ropa nueva pero, ¿alguna vez has mirado más allá de lo que ellos querían que vieras? Después de alejar el peso de más de su cuerpo - ¿donde va el peso? Simplemente se acumula fuera del cuerpo y se posa ahí. Y esta infeliz energía que se sacó a patadas de la casa – ¿adivina lo que esta energía está esperando? – Regresar de nuevo. Así que tan pronto como hayas terminado de luchar y de huir de ti mismo, toda la energía que no te gusta entrará de nuevo. Luchar no funciona.
El método más interesante para mí es empezar a observar. ¿A qué es lo en realidad me estoy aferrando? ¿Es realmente al humo del cigarrillo al que me estoy aferrando – o es a la sensación de algo seguro, algo confiable y conocido que siempre está ahí para mí -? Una señora una vez me contó sobre su estresada vida. Ella trabajaba duro todo el tiempo. Excepto por estos 3 descansos de cigarrillos todos los días en que salía a hurtadillas al jardín y se sentaba para relajarse. Ella vino a mí para dejar de fumar. Y tuve que decirle: Esta es la única forma de amor, de tranquilizarte, de darte tiempo a ti misma que estás aceptando ahora. ¿Y quieres que yo te quite este poquitín de amor? Perdón, no puedo hacer eso. Pero puedo ayudarte a comprender lo que fumar realmente te proporciona ahora mismo. Por supuesto ella no estuvo muy contenta conmigo al principio, porque ella realmente odiaba fumar.
Por supuesto que no me quedo con observar para siempre. Después de un tiempo de no luchar con mis hábitos, de no juzgar, de no huir de ellos algo sucede. Tengo la oportunidad de reconectarme con lo que realmente necesito. Mira, más allá de cada hábito, de todo a lo que te aferras, hay algo verdadero y honesto, que sencillamente necesitas. Y debido a que esta necesidad nunca ha sido reconocida y atendida, desesperadamente nos aferramos a toda clase de cosas. Como un niño que necesita amor. Y entre menos amor obtenemos, más nos aferramos a los lindos juguetes que nuestros padres compran. Y algún día tenemos una casa llena de juguetes y no sabemos por qué no los podemos soltar. No son los juguetes lo que necesitamos. Sino el amor que nunca tuvimos a lo que nos aferramos. Y alejar esa necesidad aún más no resolverá el problema. Esta necesidad ha sido alejada por mucho tiempo.
La clave final para soltar es empezar a recibir. Cuando empiezas a recibir amor de tu alma te libras a ti mismo. Cuando empiezas a recibir todas estas cosas minúsculas que realmente necesitas, algo puede sanar. Sólo porque no tuvimos una niñez amorosa no quiere decir que hoy no podamos recibir esta particular clase de amor. Ni siquiera tenemos que salir y buscar nuevos padres. Ya tienes este hermoso progenitor dentro de ti. ¿Sabías que eres un hijo de tu alma? Y ella te ama en verdad y sinceramente.
Yo nunca tuve un perro cuando era una niña. Mis padres decidieron que no podía asumir la responsabilidad. Pero ahora, años más tarde, por fin tengo un perro. Mi alma no considera que no esté lista. Me llevó algún tiempo recibir la belleza y el gozo de realmente ser dueña de un perro. Por un tiempo cuando lo caminaba se sintió como caminar el perro de alguien más. Yo era muy tímida y tenía miedo de cometer algún error – porque parte de mí todavía cree que no puedo asumir esto -. Pero lentamente estoy comenzando a recibir. Estoy recibiendo un sueño bobo de infancia. Y cuando me despierto en la mañana y lo veo, muchas niñas pequeñas dentro de mí brincan de alegría.
El momento de recibir es un momento decisivo. Recibir más tiempo para ti, más quietud, más abundancia, más amor, más suavidad, te librará. La parte de ti que se ha estado aferrando a algo allá afuera finalmente llega a recibir algo real. No creas que no puedas tener este amor, este espacio, esta experiencia, esta amorosa relación – sí puedes. Simplemente no la encontrarás allá afuera. Tendrás que encontrarla primero en ti mismo. Tu alma está más que deseosa de ayudarte a recibirlo. Y mientras estás ocupado recibiendo, ¿adivina qué pasa de forma natural? Sueltas las viejas energías que ya no te sirven. Es como poner a un lado las muletillas después de que tu pierna se sana. Ya no las necesitas. Te libras a ti mismo. Lleva más tiempo y paciencia. Y talvez tengas que empezar a conectarte con tu alma. Pero es la única manera de soltar y recibir algo nuevo al mismo tiempo. |
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Sábado, 17 Octubre 2009 |
Traducido por Maribel González –
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
A menudo la historia de nuestra respiración tuvo un comienzo difícil. Muchos bebés no tienen la oportunidad de dejar que su primera respiración llegue de forma natural y suave. Existe tanto temor que rodea al nacimiento que la mayoría de nosotros hemos sido presionados y empujados a la fuerza a tomar nuestro primer respiro. Durante mucho tiempo era muy común levantar a los bebés patas arriba y pegarles, para hacerlos respirar.
Muchas personas nunca tomaron su primer respiro. Se nos ha impuesto. Así que desde el puro principio, la vida no fue algo que elegimos, sino algo que ha sido elegido para nosotros.
En mis sesiones yo respiro con las personas. Durante esta suave respiración a veces ellos recuerdan su primera respiración. A veces este recuerdo llega con sensaciones físicas muy claras. Es asombroso lo conscientes que somos segundos después de haber nacido. Muchas personas recuerdan claramente lo brillante que estaban las luces, lo ruidosas y estresadas que se oían las personas a su alrededor y como el primer respiro fue empujado dentro de ellos.
No soy una doctora médica así que no conozco las razones específicas para algunas de las cosas físicas que ocurren cuando forzamos la respiración. Pero soy intuitiva y noto cómo reaccionan las personas al ser forzadas. Muchas personas mantienen tensiones en sus pulmones. A mí me parece que todas las vías de energía natural están tensas y casi cerradas. Muchos de ellos tienen pulmones que nunca tuvieron la oportunidad de desarrollarse realmente de una manera suave.
Uno de mis clientes que ha tenido asma toda su vida experimentó que la suave respiración le ayudó a dejar que las experiencias traumatizantes de su primera respiración desaparecieran. En lugar de forzarla a respirar, nosotros la invitamos a relajarse y por primera vez ella sintió: “Quiero respirar. Pero no la respiración que es severa y que me está dañando. Me gustaría tener esta nueva respiración que es tranquilizadora y sanadora y buena para mi cuerpo.”
Después de un tiempo ella encontró que profundo dentro de su pulmón había tensión desapareciendo, la partes tiernas de sus pulmones seguían desarrollándose y había algo de limpieza ocurriendo. Por primera vez, ella sintió la sensación profunda y gozosa de la respiración. Se sintió bien por primerísima vez. Ahh, puedo respirar. Su cuerpo se abrió a la vida en lugar de retroceder ante ella. Ella tiene mucho más energía ahora y su asma casi ha desaparecido totalmente.
Desearía que las personas notaran que forzar a alguien a respirar no ayuda en absoluto. Puesto que los métodos de la respiración forzosa sólo pone en marcha más resistencia. Es esta nueva respiración que nace en la quietud dentro de ti, una respiración que está llena del amor de tu alma, la que realmente nos permite vivir.
Es asombroso que la naturaleza incluso proporcione un espacio natural para nosotros, un tiempo seguro para que nuestra primera respiración llegue de forma natural. Justo después de que nacemos el cordón umbilical todavía está funcionando y sustentándonos durante unos minutos. Para que tengamos tiempo. Para que podamos empezar la transición hacia la respiración suave. Pero en la mayoría de los hospitales es procedimiento normal cortar el cordón umbilical inmediatamente después del nacimiento y llevarse el espacio seguro. Ellos prefieren cercenar la seguridad y apurarnos a toda prisa a respirar. Eso significa que muchos de estos bebés tendrán que afrontar luego las secuelas de esta primera respiración traumatizante.
Desapareciendo esta respiración que no fue aceptable para ti y reemplazándola con una nueva respiración puedes cambiar la historia de tu vida. Puedes volver a escribir tu propia historia. La conexión profunda e íntima que faltaba entre tú y tu vida puede empezar a desarrollarse. Este parte bebé de ti que nunca pudo empezar a respirar verdaderamente puede recibir el regalo de una nueva respiración por primera vez. Para mí, eso es verdadera magia.
¿Estás respirando? ¿Cómo se siente tu respiración para ti?
Escucha una experiencia para respirar en línea. |
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Jueves, 15 Octubre 2009 |
Traducido por Maribel González –
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Ayer una señora me dijo que está a punto de iniciar un nuevo negocio como masoterapeuta. Ella aprendió mucho en los cursos que llevó y ahora se muere por empezar. Desafortunadamente ella conoció a algunas personas con creencias bastante viejas sobre comenzar algo nuevo. ‘Primero tienes que hacer un plan de negocios’, dijo una persona. ‘¿Ya te inscribiste como masoterapeuta? ¿Tienes un consultorio donde puedes hacer los masajes?’ Las preguntas sencillamente seguían llegando.
Así es como ella se sentía antes: Relajada, curiosa, ansiosa por empezar, tal vez un poco insegura.
Así es como ella se sentía después de la avalancha de preguntas: Temerosa, inerte, paralizada, lista para abandonar su nuevo proyecto.
Así que en cuestión de momentos, podemos perder la verdadera conexión a lo que estamos haciendo y entrar en una tormenta de miedo de la mente. ¡Caramba! Y desde mi punto de vista tengo que decir que la mayoría de las personas constantemente van por ahí sembrando miedo. Es muy probable que te encuentres con temor y rechazo mientras empiezas tu nueva aventura de negocios.
Este verano una hoja de una planta potencialmente dañina se encontró en un paquete de rúcula (un tipo de ensalada muy gustosa) en Alemania. Y Alemania se volvió loca. ¡Imagina lo que el temor puede hacer con una hoja de ensalada! Durante el verano entero nadie compró rúcula. El temor puede paralizarnos. El temor puede distraernos de nuestra propia verdad. Entonces, ¿qué puedes hacer cuando te encuentras con personas que están más que felices de difundir algo de miedo y hacerte sentir nervioso? Diles ‘no gracias’ y aléjate. No dejes que te echen a perder el gozo que sientes acerca de las nuevas cosas que están evolucionando en tu vida.
Durante nuestra sesión la señora regresó a su sentimiento original de felicidad sobre iniciar su nueva aventura. Y en lugar de preguntarles qué hacer a personas que se dejan llevar por el temor– ella empezó a escuchar a su alma -. Y su alma le dijo algo diferente. Ella descubrió que su alma tiene una idea muy simple y sincera sobre iniciar su negocio. Y no es como todos los demás lo harían. No es el sendero lineal que al que la mente le gustaría elegir (¡aburrido!). Es original. Es extraordinario. Yo me maravillo todos los días del hecho de que todo lo que necesité para iniciar mi trabajo era un teléfono. Y ya tenía eso. Todo lo demás - el sitio web y mis seminarios – llegó mucho después sin lucha alguna. Llegó porque era el momento adecuado.
¿Y dónde vas, cuando elegiste un doctor, un cuadro para tu sala de estar, un arquitecto para construir tu casa? ¿Llamas al Sr. Normal que lo hace como todo el mundo, que se estremecerá ante todo lo que no es mediocre y gris? ¿O quieres contratar a alguien que tiene alma, que tiene carácter, que es auténtico y original? ¡Yo prefiero contratar a esta persona!
Es interesante que algunas de las personas llamadas "gente de negocios" nos aconsejan hacer cosas que causan exactamente lo contrario al éxito.
Encuentra tu propia manera. No lo pienses mucho. Deja que tu alma te muestre la manera fácil y grácil. Tal vez al principio te sientas cohibido, porque tanto de ti se hace visible. Pero por otro lado - ¿acaso no es eso hermoso? – Queremos verte a ti. No a otra persona genérica que intenta encajar. Entonces mi pensamiento del día es: ¡sé original! |
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Miércoles, 14 Octubre 2009 |
|

Traducido por Maribel González –
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Durante la semana pasada, muchos clientes esencialmente preguntaron: “¿Por qué lleva tanto tiempo conectarme con mi alma? ¿Por qué simplemente no ocurre ahora mismo? Esta es otra cosa peculiar acerca de estar en la tierra. Las cosas parecen llevar más tiempo aquí abajo. No basta con que tu mente sepa que quiere conectarse con tu alma. Lleva tiempo. Caminar este sendero de reconectarse con su alma provoca tantos cambios. Tu cuerpo tiene que cambiar para adaptarse a la presencia de tu alma. Tu mente intervendrá en un segundo plano y tu sistema mental entero será menos importante. Mucha más información será procesada en un nuevo nivel intuitivo.
Todas las partes de tu vida que han estado apegadas al mundo exterior tendrán que ser dirigidas hacia adentro a tu alma. ¿Tú creías que el dinero tiene que venir del mundo exterior? Ahora puedes empezar a recibir dinero directamente de tu alma. ¿Tú creías que el amor y la apreciación tenían que ser dados por tu pareja o familia? Bueno, tu alma quiere llenar ese espacio en tu vida desde ahora en adelante. Pero piensa en la magnitud de este cambio. ¿Cuánta confianza tiene que ser establecida antes de que puedas recibir algo de tu alma? ¿Soltarás el control de tu vida entera y simplemente se lo entregarás a alguien más? No lo creo. Existe una profunda confianza que tiene que crecer entre nosotros y nuestra alma. Sólo entonces podemos empezar a tener esta conexión más intima.
También te alentaría a soltar las viejas experiencias con tu alma. Tal vez tuviste un destello de conciencia de tu alma hace algunos años que cambió tu vida. Esto fue hermoso, pero nunca regresarás allí. Tú y tu alma han evolucionado. El proceso natural de estrechar la relación con tu alma no acontece con truenos y relámpagos. Es un lento proceso orgánico. Se asemeja al lento y constante crecimiento de las plantas. No hay destellos, simplemente un hermoso proceso natural. No queremos tener estos destellos abrumadores que desaparecen rápidamente. Lo que realmente queremos es una conexión profunda y permanente. Piensa en las relaciones. ¿Preferirías tener un ligue de una noche que es muy intenso pero que no encaja en tu vida – o una relación larga y satisfactoria que se convierte en parte de tu vida diaria?
Vale la pena darte más tiempo. No apures este hermoso proceso.
La impaciencia de tu mente que quiere hacer que las cosas pasen instantáneamente no es tu mejor amiga ahora. Escucha a tu alma, disfrutar de la quietud dentro de ti y estar orgulloso de ti mismo son muy buenos amigos. Intenta ver los pasos que das todos los días. Intenta darte cuenta de tu propio crecimiento. Recibe lo que puedas de tu alma ahora mismo. Y reconcíliate con ello. Es suficiente. ¡Confía en mí!
© 2008, Lea Hamann, Königstein im Taunus, Alemania Este artículo es parte de la página web www.es.eelea.com Puede distribuir este texto libremente de modo no-lucrativo. (Para cualquier otro uso por favor contactar al autor.) Por favor incluir la información en su totalidad, incluyendo estas notas al pie de página. |
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Miércoles, 14 Octubre 2009 |
|

A veces mi alma me da una sola palabra que me acompaña durante un tiempo. Quizás aquí es donde mi pasado aparece y todas mis experiencias anteriores con el Zen y la meditación. De cualquier modo, siempre me gusta dejar que esta palabra se hunda en su profundidad durante algún tiempo. Y es hermoso escuchar esta sola palabra dentro de mí una y otra vez. Me gustaría compartir con ustedes mi palabra existente por el momento.
Durante casi dos semanas la palabra “ternura” ha estado acompañándome. Mientras contemplaba esta palabra y observaba lo que significa permitir la ternura en mi vida, me di cuenta de lo mucho que tengo que aprender. En estos tiempos cuando tanto está alternándose, cambiando y nada es estático ya – ni por dentro ni por fuera – a veces nos encontramos en dificultades. Quizás nos presionamos, creyendo que todo tiene que ser enfrentado inmediatamente y rápidamente. A veces si no tenemos cuidado nos cargamos con demasiado. O simplemente se nos olvida darnos la amorosa atención que necesitamos. A continuación me gustaría describir lo que descubrí personalmente cuando me estaba enfocando en la ternura.
|
|
Leer más...
|
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Miércoles, 14 Octubre 2009 |
|

Ultimamente he escuchado de muchos de mis clientes – especialmente de aquellos que han elegido permitir el regreso de la Energía femenina a su vida – que de repente existen Fases de Quietud en su vida. Un nuevo ritmo surge; una danza entre momentos de enorme inspiración y creatividad, seguidas por momentos de hacer nada, de una gran necesidad de quietud.
Para mí este ritmo, esta oscilación entre actividad e inactividad es tanto una parte de mi vida que pocas veces pienso en ello. Simplemente noto cómo la Energía Femenina es encarnada en estos ritmos – algo que aceptamos bastante fácilmente en los cambios de las estaciones, las fases de la luna e incluso en los ritmos naturales de nuestros cuerpos.
Quizás el regreso de estos ritmos naturales parece tan desconocido porque por mucho tiempo sólo la energía masculina nos estaba guiando. Y la energía masculina fluye mucho más recta y pareja. Esto no es mejor o peor – simplemente diferente. Qué lástima, que por tanto tiempo pensamos que todo el mundo tenía que seguir esto. Qué lastima, que tan a menudo nos forzamos a nosotros mismos a trabajar todo el tiempo, a ser productivos todo el tiempo, a estar activos todo el tiempo.
Ya de niña había empezado a remplazar las fases de quietud que no tenían un espacio natural en mi vida con extensivas fases prolongadas de enfermedad. La enfermedad era la única manera para mí de permitirme sentirme a gusto durante algún tiempo. Continué con esto durante años: semanas de actividad y luego un resfriado. Luego me activaba de nuevo y después de eso una gripe. Nunca creí que podía voluntariamente retirarme y entrar en la quietud – sin estar enferma.
|
|
Leer más...
|
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Martes, 13 Octubre 2009 |
|

Quisiera decirte que estoy confundida acerca de sólo una cosa… porque hablas acerca de sentir el vientre mientras se respira… Y bueno, toda la energía amorosa que siento ahora cuando estoy tranquila está en mi corazón. Y cuando respiro siento está gran energía dentro de él, pero nunca le he puesto atención a mi vientre… ¡Tal vez eso es lo que estoy haciendo mal!!
Nunca he tomado clases de meditación o cosas por el estilo, siempre he sido… digamos que una persona autodidacta, así que verdaderamente no sé nada sobre dónde sentir mi energía o cómo respirar. Leí lo que usted escribió en su sitio web sobre los tres pasos a la respiración y lo he hecho, pero como dije anteriormente, nunca le he puesto ninguna atención a lo que está pasando dentro de mi vientre. ¿De aquí es de donde viene la energía femenina? Y lo que siento dentro de mi corazón ¿qué?
Por cierto… cuando estaba leyendo lo que María Magdalena dijo sentí esta enorme energía en mi corazón e incluso más cuando repetía: “Estoy recibiendo esta Nueva Energía.” Fue increíble. Tengo tantas cosas en mi cabeza… ¡lo siento! La cosa es que nadie nunca me ha contestado antes como lo ha hecho usted.
Cuando el alma de nosotros está fluyendo hacia nuestro cuerpo justo después de haber nacido, lentamente se sumerge más profundo. Yo lo veo como una tierna niebla asentándose en nuestro cuerpo, vivificándonos y llenándonos de energía. Respiro a respiro acercamos nuestra energía álmica a nuestro cuerpo. Desafortunadamente muchas personas experimentan cosas muy traumáticas durante su infancia. Cuando sentimos gran dolor, soledad, ser rechazados o abandonados, tendemos a dejar de respirar profundamente hacia nuestro vientre. Le enviamos la señal a nuestra alma: ¡Detente, no te acerques más! ¡Aquí es horrible! Entonces detenemos nuestro desarrollo natural. Interrumpimos un proceso natural.
|
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 3
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Sábado, 10 Octubre 2009 |
|

Me gustaría tomar este tiempo para hablarte de la Gentileza; para invitarte a captar una nueva sensación o quizás tu primera sensación para con esta energía de “Gentileza”.
La gentileza es una energía que aparece cuando te sientes seguro, cuando te aquietas, cuando te acercas más a tu propia alma, a tu propia fuente. La gentileza puede encontrarse cada vez que no te fuerzas a ti mismo, cada vez que no fuerzas a otros, cada vez que simplemente eres.
Este es un elemento que actualmente falta en tu tierra; esta gentileza que nos permite dar cada paso lentamente. Que permite más tiempo para que nuestros cuerpos sanen. Que nos permite movernos con mucha soltura. Que nos permite hablar más tiernamente, dejar que nuestras palabras se vuelvan más suaves, un poco más amorosas. Esta gentileza es algo que falta, que falta dentro de las vidas de la mayoría de los humanos.
|
|
Leer más...
|
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Viernes, 18 Septiembre 2009 |
|

¡Hola Lea! Esta es la primera vez que he escuchado su nombre. Yo estaba en el sitio web www.angelesamor.org y realmente me llamó la atención el artículo respecto a la abundancia y el lado de la energía femenina. Entonces, decidí buscar su nombre y este sitio web www.es.eelea.com apareció, así que supongo que es suyo. Allí leí lo que María Magdalena dijo acerca de nuestra esencia. Debo decir que durante mucho tiempo he sentido que no pertenezco en ningún lado. Mi corazón me ha estado diciendo que me exprese a mí misma, pero siempre he sido muy tímida e insegura. Me encanta crear cosas nuevas, pero entonces pienso que no son lo suficientemente buenas y que simplemente debería trabajar como lo hacen el resto de las personas, como yo solía hacerlo – pero adentro siento que esta no es la respuesta, así que desde el 2007 no he tenido un “trabajo normal”. Me gano la vida de las joyas que confecciono; todos los diseños son exclusivos, no los repito. Por lo general las vendo en Escuelas de Español (vivo en Cuernavaca, México), pero con todo el alboroto de la influenza los estudiantes han dejado de venir; sólo hay unos pocos y no he vendido nada durante mucho tiempo: (no sé qué hacer porque como usted escribió en su artículo sobre la abundancia, yo necesito mi espacio también; realmente me encantaría tener mi propia casa; mi propio lugar pero no tengo dinero: (Bueno, en realidad no sé si usted me va a responder… puesto que me ha sucedido antes. De todas maneras…. Gracias por su luz y escritos.)
Yo conozco a muchas personas hermosas que son creativas y sensibles a las energías que tienen grandes dificultades para manejar la vida diaria aquí en la tierra. Acabo de regresar de comprar comestibles y tengo que decir que a veces me impacta lo groseras, lo estresadas y temerosas que son las personas. Sí, así es la vida aquí en la tierra. Me toma algunas respiraciones profundas y amorosas reconectarme con el amor de mi alma. La falta de amor que nos rodea a veces es difícil de soportar. Siempre tengo que escuchar a la amorosa voz de mi alma para que me ayude a permanecer equilibrada. Ella me explica por qué esta mujer es tan grosera conmigo y por qué este hombre detrás de mí está tan enojado con alguien. Y únicamente cuando comienzo a entender porqué tantas personas son tan, tan infelices, puedo comprender porqué actúan de la manera que lo hacen.
Cuando leo tu historia siento a esta inocente niña que simplemente está herida y desilusionada por la forma en que las personas te han tratado. Y sí, esta niña inocente y hermosa tiene absoluta razón de estar disgustada y sentir que quiere rendirse. Porque allá afuera – a donde están las otras personas, e incluso en nuestras familias – no hay suficiente amor para ti. Esta niña nunca ha obtenido el amor que verdaderamente necesita y merece.
|
|
Leer más...
|
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Lunes, 14 Septiembre 2009 |
|

¿Puedes decirme lo que Sofía les dice a sus clientes maduros como yo sobre liquidar viejas deudas como una hipoteca y prestamos que se sacaron para ayudar a los hijos durante la facultad? Yo tiendo a sentirme culpable de usar mi dinero recién creado para nuevas adquisiciones…como un seminario o querer comprar muebles nuevos…cuando todavía le debemos dinero al banco y a como se ven las cosas, lo haremos por muchos años. Allá por mis días nueva era intentaba la visualización, y eso no hizo nada para liquidar nuestras deudas, pero sí me ayudó un poco a relajarme y a estar agradecida de que nuestro crédito fuera lo suficientemente bueno para que se le fiara con un préstamo. Ahora a medida que entro en la nueva energía quiero terminar con nuestras viejas deudas. Gracias.
Esta es una pregunta muy buena y supongo que una con la que muchas personas pueden identificarse. Las viejas deudas pueden tomar tantas formas. Ya sea tiempo que alguien una vez les dio, un préstamo estudiantil, un préstamo para tratar de comprar una casa o deudas emocionales que piensan que le deben a alguien – todo es vieja deuda.
Cada vieja deuda es energía igual que cualquier otra cosa. La pregunta es: ¿Estás dispuesta a dejar que esta energía fluya o la estás manteniendo atascada? ¿Está tu mente todavía a cargo de tu deuda? Tu mente te contará un cuento acerca de la deuda. Te dirá exactamente cuánto tiempo tomará reembolsar tu deuda y cuánto sacrificio y miseria serán necesarios. Tu mente es una experta en mantenerte atascada y limitada. Pero, ¿le has preguntado alguna vez a tu alma lo que debes hacer con tu deuda?
Sofía me dice bastante claramente: No hagas nada con ella (al menos desde tu mente).
La deuda simplemente es una señal de que permitiste que tu nivel de abundancia se hundiera por debajo del punto cero. ¿Estás dispuesta a relajarte, respirar y dejar que tu nueva energía de abundancia fluya de nuevo y llene el vacío?
|
|
Leer más...
|
|
La Revista -
Artículos
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Martes, 08 Septiembre 2009 |
|

Un tema que sigue apareciendo en mis sesiones es “abundancia” y riqueza. Mi trabajo está diseñado para enseñar la forma femenina de traer abundancia a esta tierra. Estoy consciente de que en nuestras escuelas y negocios la forma masculina de hacer las cosas es predominante. El ser audaz, actuar, ser exitoso y trabajar, trabajar, trabajar. Pero esta forma de vida no me es atractiva.
¿Cuál es mi forma? ¿Cuál es la forma femenina de introducir abundancia en este mundo? Esto es mucho más interesante para mí. Algunos de ustedes han escuchado la invitación que Sofía me hizo el año pasado. Ella me invitó a pasar algún tiempo en la isla de Kauai. Me llevó un tiempo aceptar este regalo pero este verano por fin fuimos. Mi siguiente proyecto es permitir que una casa entre en mi vida. Una casa es muy femenina. Un lugar aquí en la tierra que proporciona calidez, seguridad y enraizamiento - ¿qué podría ser más femenino? Estoy aprendiendo ahora mismo a cómo aceptar esta forma de amor en mi vida. No quiero permanecer atascada en las viejas creencias y pensamientos temerosos; realmente quiero recibir lo que es mío.
|
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 3
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 06 Septiembre 2009 |
|

Y así comenzamos juntos.
A medida que yo, Sofía, entro en tu espacio para estar contigo, para pasar algún tiempo contigo, para ver contigo todo lo que está cambiando dentro de tu vida ahora mismo. Para mirar atrás a todo lo que ya ha cambiado y mirar hacia delante a lo que va a cambiar.
Es un placer para mí estar contigo. Y antes de empezar quiero pasar algún tiempo únicamente estando contigo, únicamente estando en tu presencia. Quiero dejar que mi respiración fluya, enfocar mi conciencia en ti y disfrutar este momento del ahora.
Aprovecho esta ocasión para sentir mi orgullo en ti; el orgullo que llevo dentro, orgullo en ti y tu sendero. Para sentir mi gozo por todo lo que está desarrollándose y aflorando en la tierra ahora mismo. Para sentir mi gozo de que tú estás aquí, para sentir mi gozo por tu valentía, esta fuerza interior profunda que vive dentro de ti, y tu apertura que te permite dar un paso más una y otra vez – no aferrándote a lo que ayer parecía ser correcto, sino que continúas caminando a lo Nuevo, a lo desconocido sin temor -.
|
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 3
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 02 Agosto 2009 |
|

Y así comenzamos juntos.
A medida que yo, Sofía, entro a este momento del Ahora, entro aquí para estar cerca de ti, para pasar algún tiempo contigo. Hoy nos reunimos de una nueva manera. No hay nadie más excepto tú y yo. Es una reunión íntima y privada donde estás invitado a aquietarte – a acercarte más a tu ser interior - a dejarte hundir profundamente en tu cuerpo, a llegar donde estás ahora mismo.
No se trata de hacer algo, lograr algo. Se trata simplemente de estar aquí para dejar que tu respiración fluya, para que te dejes abrazar, y si deseas escucharme; escuchar mi energía que te suena desde más allá, más allá de los límites de la tierra, en un tono diferente, un ritmo diferente, en una forma de amor aún más profunda que quiere llegar a ti.
El mundo ha cambiado desde nuestra última reunión. Tú has cambiado y yo he cambiado. Estamos en una era de cambio, de florecimiento de la humanidad. Y cada vez que nos encontramos, nos encontramos por primera vez ya que una parte de ti que nunca antes se le permitió florecer, que nunca antes se le permitió estar en esta tierra, que nunca se le permitió contribuir su sonido, su melodía ha florecido durante las últimas pocas semanas. Un aspecto de ti que ha deseado durante mucho tiempo estar en este mundo puede ahora vivir.
|
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 3
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 05 Julio 2009 |
|

Y así comenzamos juntos.
A medida que yo, Sofía, entro a este momento del Ahora, a este momento de amor contigo. Estás invitado a sentir lo mucho más cerca que me permites entrar a tu espacio, a tu realidad, a este momento del Ahora. Algo dentro de ti dice un Sí más grande que nunca. Y este Sí resonando desde lo más profundo dentro de ti permite la llegada de tanto Nuevo en tu vida; permite el florecimiento de tantas dimensiones nuevas de amor dentro de tu vida.
Y yo, Sofía, soy un tono de este amor, un aspecto de esta sabiduría y amor que le gustaría muchísimo llegar a ti, realmente llegar a ti. Estás invitado a sentir que este amor que yo soy tiene un tono de lo más único, una calidez y seguridad y certitud de lo más únicas. Y siempre que elijas para ti mismo, puedes empezar a abrazar algo de este amor para ti; a abrazar algo de este amor que te pertenece solamente a ti.
|
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 3
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 14 Junio 2009 |
|

Entonces yo, María Magdalena hablo.
Me siento honrada de poder entrar a este espacio hoy para encontrarme con ustedes, para pasar más tiempo con ustedes, para traer un poco más de mi energía a esta tierra; dejar que un poco más de mi energía entre a raudales a este momento del Ahora más que nunca antes.
Yo, María Magdalena, he permitido que mi energía deje su escondite, que quite la coraza que he usado y volverme visible. Volverme visible y accesible para todos los seres humanos que quieran ser apoyados por mí. Volverme visible y accesible para aquellos de ustedes que también añoran volverse visibles y accesibles.
|
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 3
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 10 Mayo 2009 |
|

Y así comenzamos juntos.
A medida que yo, Sofía, entro a este momento del ahora para pasar algún tiempo con ustedes. Permito que mi energía fluya a este espacio para que puedan percibirme, para que puedan sentir mi amor y para que mi sabiduría pueda hablarles.
Yo, Sofía, los invito donde quiera que puedan estar ahora mismo, con lo que sea que estén ocupados, con lo que sea que les esté preocupando – los invito a detenerse por un momento, tomen un pequeño descanso mientras están leyendo o escuchando esta canalización. Los invito sencillamente a ponerse cómodos, a observar sus sentimientos, su cuerpo, sencillamente a observar todo lo que se está moviendo dentro de ustedes. Sientan la quietud y deténganse – esta es mi invitación para ustedes.
|
|
Leer más...
|
|
|
Sofía-Serie -
Año 3
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 05 Abril 2009 |
|

Y así comenzamos juntos. Para atreverse a dar otro paso conmigo, Sofía; para experimentar, para seguir un paso más de su propia alma. Le doy la bienvenida a cada uno de ustedes, cada uno de ustedes queridos amigos que ha entrado a este espacio hoy. Les doy la bienvenida dentro de este espacio seguro y quieto que compartimos juntos. Este espacio que no está separado, que no tiene que protegerse a sí mismo del exterior, sino que está conectado al mundo, a la tierra. Este espacio que está conectado al cielo, que se abre a todo arriba. Este espacio, que permite que tantas energías fluyan con cada nueva respiración. Yo, Sofía, los invito a que lleguen aquí ahora. Los invito a apartarse para que realmente lleguen dentro de su centro, su ser interior. Miren, hay tanto que está sucediendo en su tierra ahora mismo. Tanto está en movimiento. La situación energética en la tierra ahora mismo está causando muchas crisis pequeñas dentro de la conciencia de los seres humanos, dentro de la conciencia colectiva de esta tierra. Y debido a estas muchas y pequeñas crisis muchísimo sale a la superficie que estaba suprimido, que estaba perdido, que estaba olvidado. |
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 3
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 08 Marzo 2009 |
|
 Y así comenzamos juntos... a medida que yo, Sofía, entro a este Ahora, a este momento del Ahora contigo. Es el principio de otro año de este sendero – esta experiencia que compartimos juntos, esta experiencia que la tierra está pasando ahora mismo. Y yo, Sofía, te invito a percibir cuán especial nuestra reunión es hoy. Una vez más nos encontramos de una manera nueva, de una manera diferente que antes. Y yo, Sofía, te invito a sentir que los dos estamos solos entre sí en este espacio hoy. Los dos estamos solos para poder comunicarnos de una manera muy personal e íntima. Estamos solos para disfrutar un momento de quietud que está aquí ahora para ti. Esta quietud que a veces es escasa en tu vida diaria –esta quietud que ayuda a tu cuerpo a sanar, que ayuda a tus sentimientos a equilibrarse, a reequilibrarse. Esta quietud que le permite a tu mente suavizarse y flexibilizarse. Esta quietud dentro de ti que te permite estar aquí en este momento exactamente de la manera que eres ahora mismo. |
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 2
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 04 Enero 2009 |
|

Y así empezamos juntos.
A medida que yo, Sofía, ingreso a este ahora, a este momento, a este cuerpo, a este espacio que compartimos juntos hoy.
Este espacio ha cambiado, crecido, madurado. Este espacio ha llegado mucho más cerca a la tierra. Llegado tan cerca como si poco a poco sus tesoros y toda la abundancia contenida en ello estuviera al alcance. Al alcance de ustedes y de todos aquellos que se sienten tocados por la energía femenina.
|
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 2
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 07 Diciembre 2008 |
|

Y así comenzamos juntos... a medida que yo, Sofía, entro a este momento del ahora. A cada uno de ustedes que está aquí hoy, compartiendo este espacio y este momento con nosotros. Doy inicio a esta reunión invitándoles a detenerse justo donde se encuentran ahora. En el lugar que están ahora mismo. En su vida que viven ahora mismo. En su cuerpo que es su hogar ahora mismo. |
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 2
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 02 Noviembre 2008 |
|

Y así comenzamos juntos...
a medida que yo, Sofía, entro a este ahora – para que podamos empezar juntos: Su alma y su yo humano, su cuerpo y su espíritu, seres humanos y animales, seres humanos y naturaleza, fuego y agua, aire y tierra, e incluso las energías femenina y masculina, nosotros todos empezamos juntos. La energía de la madre y la energía del padre ahora empiezan a bailar juntas, encontrando un nuevo ritmo, un nuevo equilibrio; una energía verdaderamente nueva en esta tierra.
|
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 2
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 05 Octubre 2008 |
|
Y así comenzamos juntos... a medida que yo, Sofía, entro, a este ahora, a este momento. Y les invito a dedicar tiempo para este momento, este momento en que compartimos nuestra energía. Este momento, cuando a su alma y a su yo humano se les permite acercarse uno al otro. Este momento, cuando no hay nada más que hacer sino estar aquí, sentir y compartir. Compartir lo que sienten, compartir lo que perciben, compartir donde están ahora mismo en su vida, en su viaje. |
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 2
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 14 Septiembre 2008 |
|
Y así comenzamos juntos...
a medida que yo, Sofía, entro en este día a nuestro espacio compartido. Permito que mi energía se sumerja tan profundamente, para estar con ustedes, para compartir este momento con ustedes. Tantos de ustedes se han reunido aquí hoy. |
|
Leer más...
|
|
Sofía-Serie -
Año 2
|
|
Escrito por Lea Hamann
|
|
Domingo, 10 Agosto 2008 |
|
Y así comenzamos juntos...
a medida que yo Sofía entro a nuestro espacio compartido, este espacio que compartimos juntos. Entonces permito que mi energía esté presente en esta tierra, esté presente en este espacio, tangible para cada uno de ustedes, ahora mismo. Les doy la bienvenida, a ustedes que están aquí hoy, escuchando estas palabras, compartiendo este espacio con nosotros y recibiendo esta energía para ustedes. Les doy la bienvenida de la manera que resultan estar hoy, con todo lo que es parte de ustedes, con todas las cosas que están sintiendo, con todas las cosas que traen consigo mismos a este nuevo momento. |
|
Leer más...
|
|
|