| El Camino Femenino a la Abundancia |
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| Artículos |
| Escrito por Lea Hamann |
| Martes, 08. Septiembre 2009 |
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Un tema que sigue apareciendo en mis sesiones es “abundancia” y riqueza. Mi trabajo está diseñado para enseñar la forma femenina de traer abundancia a esta tierra. Estoy consciente de que en nuestras escuelas y negocios la forma masculina de hacer las cosas es predominante. El ser audaz, actuar, ser exitoso y trabajar, trabajar, trabajar. Pero esta forma de vida no me es atractiva. ¿Cuál es mi forma? ¿Cuál es la forma femenina de introducir abundancia en este mundo? Esto es mucho más interesante para mí. Algunos de ustedes han escuchado la invitación que Sofía me hizo el año pasado. Ella me invitó a pasar algún tiempo en la isla de Kauai. Me llevó un tiempo aceptar este regalo pero este verano por fin fuimos. Mi siguiente proyecto es permitir que una casa entre en mi vida. Una casa es muy femenina. Un lugar aquí en la tierra que proporciona calidez, seguridad y enraizamiento - ¿qué podría ser más femenino? Estoy aprendiendo ahora mismo a cómo aceptar esta forma de amor en mi vida. No quiero permanecer atascada en las viejas creencias y pensamientos temerosos; realmente quiero recibir lo que es mío.
Para mí, todo comienza con sentir. Para sentir que hay una fuente profunda dentro de mí – un océano de energía – donde ya todo existe. Es como portar una herencia invisible dentro de mí. Para abrir esta puerta interior de recibimiento una vez más – eso es lo que estoy aprendiendo ahora -. Esta conexión natural a mi abundancia que ha estado interrumpida por tanto tiempo.
Es cierto que como mujeres tenemos una habilidad especial para poner de manifiesto la abundancia. No es mejor ni peor que la forma masculina, sólo completamente diferente. Y efectivamente somos más fuertes cuando vamos con nuestra naturaleza en vez de en contra de ella. Cuando dejamos de descuidar nuestra esencia para que se ajuste a las viejas creencias tendremos gozo en nuestras vidas una vez más. Sólo entonces podremos aprender a abrazar nuestra verdadera fortaleza, orgullo y grandeza. Matthías mencionó la semana pasada que leyó en algún lugar que la mayoría de las mujeres todavía laboran en trabajos sin salida y que ganan mucho menos dinero que los hombres. Mi sentido me dice que nuestro mundo todavía está operando de una forma muy masculina. Y, ¿quién se beneficia más haciendo las cosas de la forma masculina? ¡Los hombres por supuesto! (O digamos los seres humanos que les encanta expresar su energía masculina.) Ahora sé que nunca seré capaz de competir con un hombre en ser hombre. Él siempre ganará, porque, enfrentémoslo - no soy un hombre muy convincente – yo soy una mujer. No me puedo forzar a mí misma a vivir de la forma masculina. No soy yo. Pero si cada uno de nosotros encuentra una manera de vivir nuestra verdadera fortaleza – entonces hombres y mujeres cada uno será capaz de aportar dinero, riqueza y abundancia – aunque de formas muy diferentes. Tal vez esto resolverá el asunto entero de la equidad de género. Cuando las mujeres comiencen a confiar en sus habilidades y fortaleza y se permitan a sí mismas disfrutar de ser mujer. Cuando los hombres comiencen a vivir y a jugar con su energía masculina sin tener que forzar a otros a que lo hagan de la misma manera. Quizás algún día cada ser humano tendrá la oportunidad de aprender sobre la forma masculina y la forma femenina y ser capaces de elegir las partes más hermosas de cada una. Quizás entonces ambas formas serán reconocidas como hermosas. Traducido por Maribel González – Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla © 2008, Lea Hamann, Königstein im Taunus, Alemania |


